Un ático necesita un cerramiento diferente al de un balcón convencional
Las redes para áticos en Valencia deben resolver espacios mucho más abiertos que un balcón tradicional. En un balcón suele existir un techo de obra, paredes laterales y una barandilla que definen con claridad el perímetro. En un ático o una terraza situada sobre la cubierta puede faltar la parte superior, uno o varios laterales e incluso puntos firmes donde fijar la malla. Por eso el trabajo no consiste únicamente en cubrir el frente: hay que estudiar el volumen completo.
Un cerramiento correctamente planteado puede incorporar una red horizontal superior, tramos verticales frontales, cierres laterales y remates alrededor de petos, muros, pérgolas, chimeneas, casetas, toldos o salidas de instalaciones. El objetivo es que la protección forme una envolvente continua, evitando huecos por los que el gato pueda introducirse, trepar, alcanzar una cubierta contigua o acceder al borde exterior del edificio.
Los áticos de Valencia presentan situaciones muy distintas. Hay terrazas amplias con peto de obra, azoteas con barandillas metálicas, viviendas dúplex con salida desde la planta superior, terrazas con pérgola, zonas de lavado en cubierta y espacios divididos en varios niveles. También cambia la exposición: una terraza orientada al este no recibe el mismo sol que una cubierta abierta al sur, y una vivienda próxima al mar puede estar más expuesta a salinidad y viento.
Protección de arriba abajo y de lado a lado
Cuando la terraza no tiene cubierta, el cierre superior es una parte esencial del sistema. La red del techo evita que el gato trepe por un lateral y salga por arriba. Los tramos frontales y laterales impiden que alcance petos, cornisas o tejados próximos. La parte inferior también debe revisarse, porque una junta junto al suelo, un espacio bajo una barandilla o un hueco detrás de una jardinera puede convertirse en una vía de fuga.
La instalación se diseña alrededor del uso cotidiano de la terraza. Debe permitir abrir puertas, manejar persianas, utilizar el tendedero, regar plantas, acceder a equipos de aire acondicionado y mantener el espacio limpio. Si existe una zona que necesita abrirse periódicamente, puede estudiarse un marco o paso practicable con un cierre fiable. La seguridad no debe depender de improvisaciones ni de nudos que se abren cada vez que se utiliza la terraza.



